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07. Juli 2009 - MySpace |
R.I.P. MOTOSIERRA 1999-2009
Leroy Machado, actual guitarrista de
Motosierra, decide alejarse de la banda.
Leroy estaba tocando con nosotros hace menos de un año, desde el pasado
MADA Festival (Natal, Brasil), en agosto del año pasado. Como deben
saber, estaba reemplazando a su hermano mayor, Luis Machado, guitarrista
original de Motosierra. Luis se fue a vivir a Valencia, España, en mayo
del 2008 (uno mas de tantos...). Desde ese momento hasta ahora, la banda
continuó trabajando para mantenerse viva, buscando oportunidades para
tocar tanto en Montevideo como en Buenos Aires y Brasil. Las ganas de
continuar con la llama prendida, con el deber del capítulo aún no
cerrado, y con la unión que solo la amistad verdadera consigue nos
impulsaron a cargar con el enorme esfuerzo y dedicación que significa
llevar adelante el nombre de una banda partida no solo en dos, sino en
tres países. Lo hicimos con muchísimo cariño, y tanto Walo, como Leo,
Leroy y yo mismo, conseguimos parcialmente con el alto desafío que nos
propusimos. Hace 3 semanas cerramos una accidentada serie de 4 shows en
São Paulo, que insumió 6 meses de duro esfuerzo y trabajo para ser
concretado. Pero se presentaron varios problemas, tanto de la banda como
externos, en la organización de los shows. Y un poco por consecuencia de
ello, nos llega la noticia de la salida de Leroy de la banda.
Motosierra estaba planeando tocar
en agosto en Buenos Aires, tenía 3 festivales en carpeta para setiembre
en Brasil, y para cerrar, el proyecto de un show en Montevideo
conmemorando los 10 años de la banda, que se cumplirían en noviembre.
El golpe de la salida de Leroy, y la
imposibilidad de encontrar un reemplazo aceptable a esta altura del
partido, están decidiendo nuestra suerte.
Es hora de dar vuelta la página. Quienes nos conocieron, saben lo que
esta banda significa para la vida de cada uno de los que pasamos por
ella. De las ganas, huevos, honestidad,
perseverancia y amor que metimos en cada momento que respiramos juntos.
“Arquetipo del nunca aflojar”, dijera Ricardito
Iorio... Fue una historia de victorias y de
fracasos, de llegar a lugares y cosechar logros nunca antes jamás
pensados para una banda uruguaya. Y, lamentablemente, Uruguay nos dio la
espalda. Pagamos un precio por nuestra osadía y testarudez, por querer
hacer las cosas a nuestro modo, sin pedirle nada a nadie, sin bajarnos
los pantalones, y por llevar esta filosofía hasta las últimas
consecuencias. Con la inconsciencia típica del que tropieza 20 veces con
la misma piedra, repetimos paso a paso el cliché de la misma historia de
las bandas uruguayas que nos precedieron en el mismo camino, y de las
que con tanto cariño hablo en este blog. Fuimos condenados, ignorados,
insultados, ridiculizados, golpeados, malinterpretados y descartados por
nuestro país y nuestros compatriotas. Y dimos pelea y contestamos golpe
a golpe. Por suerte, en algunas ocasiones, fuimos respetados. Y creamos
escuela. Hoy, hay una forma de hacer rock and roll uruguaya “a lo
Motosierra”, mal que les pese a algunos ingratos que se olvidaron lo que
nos deben. Hay un sonido, una actitud y una pasión por tocar, crear y
difundir rock and roll que le debe mucho a Luis Machado, Alvaro “Walo”
Crespo, Marcos Fernández y Gabriel Barbieri. Y
también, a Leonardo Bianco y Leroy Machado. Repito: mal que les pese a
algunos, acá estuvimos todos, y no nos vamos sin dejar nuestra marca.
Eso no se puede borrar. La historia que dejamos atrás es nuestro mejor
argumento, y un peso MUY pesado para ser olvidado.
Ahora llegó el momento de continuar con nuestro camino y nuestras vidas
separadamente. Cada uno tiene sus bandas y sus
proyectos personales. Nuestras vidas cambiaron mucho, crecieron, se
desarrollaron, y tomaron caminos diferentes en estos (casi) 10 años.
Pero queda siempre el orgullo de haber sido parte de esto, y en casi
todos los casos, una amistad que huye del lugar común y toma dimensiones
de una hermandad sin límites de espacio y de tiempo. Eso es lo que nos
une de por vida entre todos los integrantes de la banda, que son los que
estamos arriba y abajo del escenario.
Estoy en Uberlandia, una ciudad perdida en el medio de Brasil, en la
casa de mis suegros, con el tatuaje de Motosierra en el brazo izquierdo
y la remera de la banda puesta, mirando para atrás.
Ni remotamente se me hubiera ocurrido nunca que todo iba
a acabar así. En estas condiciones, en este
lugar. Para bien y para mal. No me arrepiento de
nada, y seguramente, mis compañeros de banda, tampoco. Solo creíamos que
todavía no era el momento, que se podía un poco más, que queda queda
mucho por hacer...
Ahí se va Motosierra.
Gracias a todos. A los amigos, a los enemigos...
Hay una lista demasiada grande en ambas partes como para ponerla en este
espacio.
Por ellos vivimos, y por ellos nos vamos con la
cabeza bien arriba y los huevos bien puestos.
Y ya se sabe... con nosotros, nunca se sabe que puede pasar...
SALÚ LA BARRA!!
SON TODOS PUTOS!! |